El partido del pasado sábado comenzó con una pájara tremenda de nuestro equipo ya que, cuando apenas iban 5 min de partido, perdíamos 3-0. A raíz de encajar el tercer gol nuestro entrenador pidió tiempo muerto e introdujo cambios en el equipo dando entrada a Montero en la portería en lugar de Carrillo que, aunque hay que decir que no tuvo culpa en ninguno de los goles, no estaba acertado porque su fuerte(como todos sabemos) son los uno contra uno y los tres goles vinieron en tres contras. Russo marcó tres goles consecutivos que hizo que al descanso se llegara con un justo empate(3-3) pues el equipo local se dedicó a estar encerrado en la línea de 9 metros y de ahí no salía pero la puntería del líder estaba desviada.
El segundo tiempo fue una repetición del primero ya que Fielsán atacaba y atacaba(fruto de dichos ataques llegaron el 3-4 y el 3-5, éste último una auténtica obra de arte de Andreu al marcar desde el córner y sin ángulo), pero Polaris no se rindió y en sendos fallos defensivos empató de nuevo el partido. Russo volvió a marcar el 5-6 pero en una de las últimas jugadas del partido, el equipo local empató y con dicho 6-6 se llegó al final del encuentro, resultado que a tenor de lo acontecido en el Pabellón de Los Dolores cabe catalogarlo como justo en base a la poca puntería nuestra y a la máxima eficacia del Polaris.